La dulzura de mi voz.

Recuerdo cuando era joven y oí por primera vez la frase “Es un enamorado de su propia voz” no lo entendí, y cuando conseguí hacerlo no entraba en mi cabeza como se podría identificar a un ser humano con ese particular gusto.

Pasó el tiempo, me he dado cuenta que hay que ser mayor para poder conocer gente con esta cualidad, tiene que ser mayor, o al menos creérselo el Enamorado, para poderte dar cuenta de su fijación oculta, de su admiración y amor hacía su persona, tan evidente a los ojos de los demás como si fuera púrpura su piel.

Llevo oyendo como tres horas el discurso de un compañero a otro, al principio se pudo ignorar, ahora me duele la cabeza, del monólogo aplastante con el que lo está torturando, ha llegado a entumecerme las neuronitas, y ahora estoy segura de que hasta que no se vaya, no voy a poder continuar.

Un Enamorado, siempre te contará, lo que sea, con todo lujo de detalles, a un pregunta absurda de si o no, te contará todo el razonamiento que le llevó a esa conclusión, y si simplemente no tiene razonamiento alguno, te contará una anécdota de una vez que el lo confundió, o el método infalible por el que él, jamás podrá confundir una cosa así.

Cosa que realmente no necesitas, que intentarás evitar con sonrisitas y asentimientos a ver si se cansa y te libera, pero no interpretará tus señas de cansancio y aburrimiento, sino que pensará que le sigues y seguirá con su incansable discurso. No hay forma educada de salir de sus garras, o le cortas y le mandas a la porra, pones cara de apurado, a la vez que lo afirmas con un contundente “Tengo prisa”, es posible que si lo esquivas durante un par de días, olvide que te dejó a medias una anécdota genial y evites que te la cuente entera.

No me llevo bien con los Enamorados, no se si se me nota.

Saludines,
YoMisma

14 comentarios:

Kobal dijo...

Odio a ese tipo de personas, me dan dolor de cabeza. Yo suelo ser cortante en mi respuesta, así evito futuros tostones.

carmncitta dijo...

son lo peor, yo tampoco puedo con ellos!

alma máter dijo...

Arrrgggggggggggg

Laia... dijo...

Me recuerda a un profe de una clase a la que dejé de ir...

Sil dijo...

Además, el Enamorado suele tener como condiciones la pedantería y la prepotencia. Con lo que ya queda rematao :P

si, bwana dijo...

No digamos si uno de ésos agarra un micrófono por su cuenta. ¡Temible!

Fiebre dijo...

A día de hoy yo tampoco.

Pura envidia, me temo.

Inagotable dijo...

Como esas personas que se ponen a hablar y no saben terminar, simplemente retoman el mismo concepto y lo explican de forma diferente pero nunca ponen el punto final y tú estás ahí de plantón diciendo "ya ya" y pensando "que acabe ya este martirio..."

Casteee dijo...

Yo será que no tengo don de la palabras será que tampoco me gusta los que son tan coñazo :P

Besos

Tanais dijo...

Buffff tengo bastante paciencia en ese sentido pero tengo una amiga a la que solo veo (gracias a dios jaja) 1 vez al año que es asi, puede estar media hora sin dejarte decir ni mu perfectamente y NO SE DA CUENTA!!!! no lo comprendo!!!!

Martha dijo...

Jajajaja...yo tampoco los soporto!! Y ahora que lo pienso, tengo suerte, porque no tengo muchos de esos a mi alrrededor...uf!

Besicos!

YoMisma dijo...

Supongo que es la horma de mi zapato, tengo a alguien muy cercano con esta fijación, muymuycercano, lo que unido a mi particular dislexia, hace muy díficil la paz en algunas conversaciones.

Creo que por eso lo he descrito tan bien! jaja

Saludines,
YoMisma

julia dijo...

Pues lo mejor que haces es no llevarte bien con ellos, yo tambien procuro evitarlos jejeje

M dijo...

Tuve una cita (y no más) con un Enamorado y salí espantada. No tuve ocasión de contarle NADA sobre mí más que el típico ¿a qué te dedicas? porque el tío acaparaba toda la conversación. Nunca me había pasado y salí con los ojos como platos... eso sí, luego me reí mucho comentándolo con mis amigas, así que al final no estuvo tan mal ;)

Un beso!