Celos (Segunda Parte)

Al fin habían quedado, después de tres meses sin ningún tipo de contacto, al final habían quedado y todo había ido genial. Pensaban en retomar la relación en el mismo punto que la dejaron, la noche había sido perfecta y él la había acompañado a casa. Se despidieron y él se fue, tenía que reconsiderar si volver, ella había suplicado y él barajaba sus cartas, ya la llamaría.

No estaba bien, había mentido, en algún momento sabía que lo tenía que hacer si realmente quería intentarlo otra vez, pero acababa de ponerse ella misma la cuerda al cuello, esto no iba a tener solución, no entendía como podía haber sido tan tonta, empezar otra vez, con una mentira. Le salió sin querer, él daba totalmente por hecho que era imposible que ella hubiera estado con nadie mientras estuvieron separados, ella era su chica, era inconcebible.

Así que hinchó el pecho y se autoproclamó macho dominante, contó lo fructífero que le había resultado ese verano, había estado con dos chicas, más jóvenes que ella, con una de ellas aún estaba, y estaba considerando dejarla para retomar lo que ellos habían tenido antes.

En algún momento, tenía que haber dicho que ella también había tenido un verano muy entretenido, que en algún momento después de verlo con su primera conquista de la mano, todo cambió y se centró en el presente, y que realmente se lo había pasado genial, no tenía ningún problema de los que había tenido mientras que estaban juntos, y se sentía feliz, libre y feliz, sin tener que dar explicaciones absurdas, sin tener que quedarse en casa y sin tener que estar pendiente de sus inseguridades todo el tiempo.

Parecía tonto tener que volver con él a estas alturas, un paso atrás. De todas maneras lo familiar de estar con él pudo más que el sentido común, y esperó a que la llamara.

Diez días después seguía sin tener noticias, él seguía con su novia, por lo que le habían contado sus amigas, y ella no recibía ni un si ni un no a su propuesta, al final decidió llamarlo y él le contó con absoluta tranquilidad que no podía dejar a su novia de un día para otro, que tenía que resultar creíble, y que no quería quedar mal con ella de repente, que lo estaba haciendo despacio.

Ella no formuló ningún tipo de ultimátum, muy útil en estos casos. Y siguió esperando, una semana después, él le comunicó que lo podrían volver a intentar.

Tenía que haberlo mandado a la mierda, pero no lo hizo. Hubiera sido más fácil, días después de empezar de nuevo, una amiga común lo llamó y le contó, todo los detalles del verano que ella había disfrutado.

Su cara era de absoluta ira, como había podido estar con alguien, ella era su novia de siempre, la miraba altivamente, ambos sabían que no era la mentira lo que le dolía, le fastidiaba no ser él único, era todo su miedo, la experiencia que ella podía haber adquirido en aquel tiempo, habían hecho lo mismo, eran iguales, pero no podía decirlo, tenía que mantenerse firme en que el problema era la mentira, y aún así lo intentaron de nuevo.

Un año después ella lo abandonó, no pudo aguantar un día más en el que él pudiera tomar cualquier tipo de decisión sin consultarlo con ella, porque ella ya tenía un estigma contra el que luchar, él que tanto le había perdonado, tenía derecho a poder decidir, a no ser cuestionado nunca más.

Podría, pero no con ella, el tiempo para aceptarla como una igual había terminado.

Saludines,
YoMisma

14 comentarios:

Laia... dijo...

Muy muy bueno TuMisma! Me ha encantado!

(Y que mala es la ceguera del que no quiere ver...)

acoolgirl dijo...

Muchas veces los seres humanos somos muy tontos y, viendo el final antes de llegar... aguantamos y aguantamos.

Genial relato.

Un besitooo

Oscuro dijo...

Ese tío era un pringao y un prepotente, jejejejejeje, porque vamos, chulear de los ligues que ha tenido en el verano... vaya tela.

Un besito

Scarleth dijo...

Cuantas no pasamos por eso... pero cuando uno se da cuenta que el principe en realidad es un sapo disfrasado puede comenzar a vivirse como princesa! y el mundo de las princesas tiene tanto que ofrecer!

Jo Grass dijo...

No he encontrado la primera parte y en mi ausencia me he perdido unas cuantas cosas pero, leer el final de esta historia resulta premonitorio desde el primer párrafo. Resulta dificil retomar una relación desgastada por los celos, la inseguridad, la pérdida de la autoestima y el sentimiento de traición. Y, si decides hacerlo de mutuo acuerdo con tu ex pareja, no sé por qué pero ellos, ( una gran mayoría) están convencidos que si has sido su pareja, lo serás siempre y, si has estado separada él puede haber hecho su vida en ese tiempo pero TÚ NO. En fin, muy bien expresada la situación; una buena dosis de realidad documental que todas reconocemos porque : o la hemos vivido o la hemos tenido cerca.

Un besote. He estado fuera tres largas semanas pero me iré poniendo al día con los atrasos.
Felíz año, guapa, y todo lo demás.

Chelo dijo...

hola,

es complicado, porque a veces sabes que algo no te conviene pero piensas que alejarte de causará más dolor todavía... el amor causa ceguera, lo he visto tantas veces....

Javi dijo...

Lo peor de los celos es cuando hay quienes lo confunden o maquillan con amor. Si no distingues el cariño de los celos es un problema.

Nalda dijo...

Volver a intentarlo sólo depende de dos. Y cada pareja es un mundo.

Abrazos

Winnie0 dijo...

Los celos no llevan a ninguna parte positiva...y los ultimatums menos. besos y feliz lunes

Saltinbanqui dijo...

Me he liado un poco con los y personajes. Lo siento.
Sea como sea espero que estes bien.
:)

Tanais dijo...

Que sensación más fea cuando se te cae la venda de los ojos...

X dijo...

Estaba convencido de haber comentado este post. xD

Lo que digo siempre: algunas tienen lo que se merecen. :P

Inagotable dijo...

Una persona que mantiene una relación y pretende terminarla para retomar una anterior y encima pretende que sea creíble para no quedar mal, no me daría mucha confianza.

Yo dijo...

Si es lo que digo yo,zapato que lanzo a la basura no lo vuelvo a recoger!
Así que nada que se quede donde tenía que haberse quedado, en el pasado...

un saludo