Dando señas

Tengo una habilidad, como un súper poder o algo así, mi sentido de la orientación es prácticamente nulo, tener buena memoria me ha ayudado a poder volver a casa casi desde siempre, una vez que he ido a un sitio como diez veces, ya puedo aventurarme e ir solita del todo, tiene sus cosas negativas, aunque haya estado en ese sitio muchas veces, me cuesta un trabajo enorme plantearme siquiera la posibilidad de una ruta alternativa, no soy capaz de hacerme a la idea de si estoy dando vueltas, o mantengo mi ruta lo más próxima a la línea recta.

El problema ha surgido hace poco, si yo no contaba que no me orientaba, no pasa nada, la gente no lo suele notar, y yo intento no comentarlo, no cuento a nadie que me he perdido en el metro, que cuando saco a pasear al perro, me quedo parada un rato intentando estrujarme la neurona para intentar prever a donde me llevará tal calle, ni cosas parecidas. Pero que no lo cuente no quiere decir que el defecto no exista, y el echo de que lleve a un perrito atado mientras ando por la calle, hace creer a la gente con la que me cruzo que es mi barrio y por lo tanto que sé el nombre de las calles y donde estoy, desde un tiempo a esta parte, suelo darle indicaciones a una media de 1.25 personas diarias, y creo que mi probabilidad de acierto ronda ya casi el 50%, que para mi es toda una hazaña, teniendo en cuenta que no vivo en la ciudad donde me crié (aunque realmente allí seguro que soy igual de torpe), el problema es el otro 50%, ¿qué pensarán de mi? ¿Se acordarán de mi cara? ¿Me guardarán rencor? Desde aquí quiero pedir perdón a todas esas personas que han acabado en cualquier otra parte, y cuando han vuelto ha pedir indicaciones les han dicho que iban en dirección contraria, juro que no lo hago adrede, a veces, la calle por la que preguntan, me resulta tan familiar… la gente me mira con cara de “no se puede tardar tanto en responder” me puede la presión, y entonces no es que improvise, más bien, doy la respuesta rápida, aunque puede que no sea la más precisa. Sé que conociendo mis limitaciones debería salir corriendo mientras grito “No lo sé, no lo sé, no soy de aquí, mi no habla españolo”, pero quiero mejorar y quiero ayudar a la gente, y sé que tarde o temprano mejoraré mi probabilidad de acierto y seré util para la sociedad, solo tengo que seguir practicando y lo conseguirè, no tengo la menor duda. :)

Saludos

2 comentarios:

Azucena dijo...

jaja

No sé hasta que punto la buena voluntad es la excusa para perder más a la gente.

Muy bueno

arketon dijo...

Para eso están los salvoconductos. Cuando alguien te pregunte, lo primero que tienes que decirle (y un par de veces por si acaso) es: "No estoy segur@ pero creo que era ..." y luego la respuesta. Así por lo menos no te pueden echar en cara que les guiaste mal ya que tú les avisaste de que no estabas segura :D